Carboxiterapia

El tratamiento de carboxiterapia es una de las mejores técnicas que existen para combatir la celulitis, el exceso de grasa localizada, la flacidez de la piel y el envejecimiento corporal.

El origen de este tratamiento está en la estación de aguas termales de Royat, en Francia, donde a comienzos del siglo XX se empezó a usar por los cardiólogos para mejorar la circulación sanguínea. Aunque el término no se acuñó hasta los años 90, hoy en día la carboxiterapia es un tratamiento muy reconocido.

¿En qué consiste la carboxiterapia?

La carboxiterapia consiste en el uso terapéutico del gas dióxido de carbono (CO2), que se infiltra en la piel a través de una inyección subcutánea, intradérmica o percutánea. Esta logra activar la circulación local y alterar así la permeabilidad de las paredes del adipocito mediante la oxigenación del tejido.

El CO2 se infiltra bajo la piel con una aguja muy fina. Su introducción se completa con un masaje que ayuda a distribuir el gas uniformemente. Durante la sesión, se controla el volumen y flujo del gas, de manera que se mantenga una presión constante durante todo el tiempo. Las sesiones pueden durar entre 20 y 60 minutos.

La carboxiterapia no tiene toxicidad sistémica ni efectos secundarios, salvo una ligera y fugaz molestia en la zona aplicada o un leve enrojecimiento. Al terminar la sesión, el paciente puede reanudar su vida habitual.

La carboxiterapia puede complementarse con otros tratamientos como la presoterapia, la LPG o la mesoterapia, y es siempre recomendable el ejercicio físico y la dieta equilibrada para conseguir unos resultados duraderos en el tiempo y un estilo de vida más saludable.

¿Cómo actúa la carboxiterapia facial?

La carboxiterapia también se utiliza en el rostro, devolviendo la vitalidad y elasticidad que se pierden con el paso del tiempo en el cutis. De hecho, es un tratamiento que se utiliza para reducir las ojeras, además de la flacidez facial.

El CO2 provoca una reacción instantánea que hace que se reactiven los tejidos faciales y provoca la vascularización de la zona. El resultado sobre el color morado u oscuro de la ojera es instantáneo. Sin embargo, no es eficaz cuando hay bolsas en el párpado inferior, solo actúa sobre la coloración del tejido.

Carboxiterapia y celulitis

La celulitis es el principal foco sobre el que actúa la carboxiterapia. Esta se debe a un trastorno circulatorio a nivel local. Al no producirse drenaje correcto de las células grasas o adipocitos, los desechos e impurezas se acumulan. Poco a poco estas sustancias metabólicas se van espesando e irritan a unas células llamadas fibroblastos, que son las encargadas de producir colágeno en mayor cantidad.

El resultado es la contracción de la dermis, lo que ocasiona el aspecto de “piel de naranja”. Por ello, la inyección del CO2 restablece la microcirculación, aumentando el flujo sanguíneo, disminuyendo la acumulación de líquido entre las células, desintegrando la grasa subcutánea y disminuyendo la fibrosis.

Diferencias entre carboxiterapia y mesoterapia

Aunque los dos son tratamientos no invasivos y la técnica utilizada es similar, la diferencia principal entre la carboxiterapia y la mesoterapia está en la sustancia que se infiltra. Mientras que en la mesoterapia se inyectan vitaminas, ácido hialurónico o minerales, en la carboxiterapia se aplica el gas CO2. Además, existen otras diferencias:

  • La carboxiterapia tiene un efecto lipolítico.
  • Oxigena los tejidos a través del CO2.
  • Mejora la microcirculación de la piel.

En ambos casos se puede aplicar tanto en el rostro como en el cuerpo para reducir problemas como la flacidez, la acumulación de grasa, las ojeras o la celulitis.

La carboxiterapia está especialmente indicada en estos tratamientos:

  • Celulitis
  • Obesidad localizada
  • Flacidez
  • Ojeras
  • Estrías
  • Microvarices, insuficiencia venosa
  • Pre y postlipoescultura, para evitar la fibrosis

Para lograr los mejores resultados es necesario que se realicen unas 8-10 sesiones de carboxiterapia con una frecuencia semanal. Dependerá de la zona que se vaya a tratar y del efecto terapéutico que se busque.

Al igual que en la mesoterapia, los pinchazos pueden llegar a resultar molestos, pero no serán dolorosos. El paciente tan solo sentirá una sensación de ‘quemazón’ durante unos segundos.

En cualquier caso, hay que tener en cuenta que el grado de dolor depende de cada persona.

Carboxiterapia

La carboxiterapia se puede realizar de forma complementaria con otros tratamientos estéticos corporales, como la presoterapia, mesoterapia, LPG… todos ellos disponibles en la Unidad Corporal de Ivalia.

La carboxiterapia es un procedimiento altamente seguro, ya que el CO2 infiltrado no afecta al organismo. Se difunde por los tejidos y se elimina por las vías respiratorias.

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