Unidad de Piel Compleja - Ivalia
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Unidad de Piel Compleja

UNIDAD DE PIEL COMPLEJA

Unidad de Piel Compleja

Existen pieles que necesitan de cuidados más meticulosos por distintos aspectos

La primera cuestión que nos planteamos como dermatólogos al evaluar un paciente es si tiene o no piel de riesgo. Entendemos como piel de riesgo aquella que precisa cuidados y control especiales para evitar el cáncer de piel. No significa que quien tenga piel de riesgo vaya a tener un cáncer de piel, pero precisa cuidarse y controlarse mejor, de la misma forma que controlamos regularmente los niveles elevados de azúcar o de lípidos en la sangre.

¿Cómo saber si tengo piel de riesgo o no? No es difícil. Piel de riesgo en entornos soleados es aquella que se quema con facilidad y tiene dificultad para ponerse moreno. Es la piel clara, normalmente de personas rubias o pelirrojas. Piel de riesgo es aquella que ha tenido antecedentes de quemaduras solares o es agredida de forma continuada por el sol debido a causas laborales o lúdicas. Suele observarse manchas solares en las zonas expuestas: cara, espaldas, brazos.

Piel de riesgo es aquella que cuenta con múltiples lunares. Solemos poner el límite de más de cincuenta. Piel de riesgo es aquella que ha sufrido ya un cáncer de piel.

 

¿Qué hacer si tengo piel de riesgo? Ocuparse sin preocuparse en exceso… pero ocuparse. A continuación queremos explicamos las tres cuestiones a considerar si eres una personas con piel de riesgo.

  • AUTOEXPLORACIÓN

    AUTOEXPLORACIÓN

    Conocer nuestra propia piel. En las zonas visibles y en las más escondidas. Muy útil es utilizar dos espejos.

  • PROTECCIÓN SOLAR

    PROTECCIÓN SOLAR

    Protegerse añadiendo siempre que sea posible ropa y gorro a la crema protectora. Y sobre todo evitar quemarse. La piel recuerda para siempre la quemadura.

  • REVISIONES

    REVISIONES

    Es muy importante realizar las revisiones con la regularidad que su dermatólogo le establezca.

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Prurito anal

El desarrollo de prurito anal es una afección relativamente frecuente en la cual se desarrolla un picor o prurito intenso alrededor del ano. Generalmente es un hallazgo aislado en personas sanas, pero en ocasiones es una localización más de otras enfermedades cutáneas.

La piel alrededor del ano está expuesta a una gran variedad de productos irritantes que proceden del tubo digestivo, que pueden desencadenar la erupción, generalmente el prurito empeora en situaciones de diarrea, estreñimiento, rascado, la utilización enérgica de papel higiénico, la utilización de jabones o agua, los alimentos ricos en especies o muy ácidos.

El tratamiento incluye medidas que reduzcan los factores que irritan la piel, es imposible eliminarlos todos, pero es aconsejable seguir algunas instrucciones claras sobre alimentación, higiene y hábitos.

Limpiar cuidadosamente con agua templada utilizando papel suave o toallas húmedas, es aconsejable utilizar sustitutos de jabón o aceite mineral. Existen diversas cremas que pueden ser útiles incluyendo aquellas que están compuestas por corticoides suaves. Los corticoides potentes solo deben utilizarse por períodos cortos de tiempo.

Ingiera una dieta rica en fibra a fin de evitar el estreñimiento. Evite realizar ejercicios que puedan provocar irritación en la zona anal.

 

Limite la ingesta de especias, ciruelas, higos, zumo de naranja, café y cervezas.

No utilice otras medicaciones o supositorios ya que pueden causar alergia.

 

Evite el rascado.

Pie diabético

Recomendaciones para el cuidado del pie diabético
  • No fume
  • Examine diariamente sus pies especialmente si tiene ampollas, cortes o heridas, la utilización de un espejo puede ayudarle a examinar la planta.
  • Lave los pies diariamente y séquelos con mucho cuidado especialmente al nivel de los pliegues interdigitales.
  • Evite las temperaturas extremas (frías o calientes), pruebe el agua antes de bañarse.
  • Si nota frío en los pies por la noche póngase calcetines, no utilice botellas de agua caliente ni esterillas eléctricas.
  • No utilice sustancias químicas para intentar disolver callosidades o cortezas.
  • Examine el interior de sus zapatos diariamente para detectar la presencia de objetos extraños.
  • Utilice calcetines que se adapten bien a su piel, procure no usar calcetines con remiendos o costuras. cambie los calcetines diariamente.
  • No utilice fajas o ligas
  • Los zapatos que se compre deben ser cómodos en el momento de la compra, no espere acomodarlos con su uso.
  • No utilice zapatos sin calcetines
  • No camine descalzo especialmente en superficies calientes como arenas o piscinas
  • No utilice sandalias con tiras entre los dedos de los pies
  • Corte cuidadosamente las uñas de los pies.
  • No corte las callosidades ni cortezas, siga las instrucciones de su médico o podólogo.
  • Visite a su médico o podólogo con cierta regularidad y que le examine el pie en cada visita.
  • Si tiene dificultad en la visión, haga que un familiar le cuide los pies diariamente.
  • Esté seguro de que su podólogo sabe que usted es diabético.

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