La toxina botulínica para el tratamiento de la hiperhidrosis

28 May La toxina botulínica para el tratamiento de la hiperhidrosis

La hiperhidrosis es una enfermedad que afecta en España a casi un 3% de la población. Sin embargo, un 70% de ellos no conocen los tratamientos que existen para reducir la sudoración excesiva.  

Este exceso de sudor puede aparecer en momentos de nerviosismo, como consecuencia de alguna enfermedad, alteración del tiroides…lo que condiciona la vida de quien la padece. Además, es una enfermedad que comienza a aparecer en personas jóvenes, por lo general, por debajo de los 25 años.  

El uso de la toxina botulínica en la hiperhidrosis

Esta toxina tiene como objetivo inhibir la activación por parte del sistema nervioso de las glándulas sudoríparas, disminuyendo así la sudoración excesiva. El tratamiento consiste en infiltrar esta sustancia para bloquear la acción de la glándula y es muy eficaz en la hiperhidrosis axilar, palmar y plantar.  

Otros tratamientos para el exceso de sudoración

En Ivalia contamos con otras opciones de tratamiento. Una de ellas es la Iontoforesis con el Hidrex PSP1000, que consiste en que el paciente sumerja la zona en un recipiente con líquido en el que fluye una corriente eléctrica.  

También contamos con el lipoláser para el exceso de sudor axilar. Ésta es una técnica mínimamente invasiva que consiste en introducir una cánula láser a través de una incisión. La función de este tratamiento es calentar la dermis profunda donde se localizan las glándulas sudoríparas. Así se reducen el número de estas glándulas y, por tanto, la cantidad de sudor producido.  

Este proceso dura unos 45 minutos y tras la intervención el 80% de los pacientes ven una disminución de la sudoración tras 2-3 días. En los tres primeros meses se logra disminuir en un 97% de los casos.  

En el domicilio el paciente puede utilizar sales de aluminio o tratamientos vía oral que indique el dermatólogo.