La piel en la menopausia

15 Ene La piel en la menopausia

En España 8 millones de mujeres están en menopausia. Durante esta fase la piel pierde elasticidad y se aprecia seca y con aspecto rugoso. Las fibras de elastina y colágeno se degradan y la piel se descuelga provocando mayor flacidez y la aparición de arrugas.

¿Por qué se vuelve la piel más sensible en la menopausia?

“En esta fase se produce un cese de la producción de estrógenos, que también actúan sobre la piel”, explica el Dr. Agustín Viera, dermatólogo coordinador de Ivalia Clínica Dermatológica, en su intervención en la sección ‘Tu piel habla, el dermatólogo responde’ del programa ‘Buenos Días, Canarias’ de Televisión Canaria.

¿Qué ocurre durante la menopausia?

La menopausia aparece entre los 45 y 50 años. “En Canarias la media está en torno a los 49 años”, apunta el doctor.

En esta fase la deficiencia estrogénica provoca una serie de cambios en la piel y una disminución de la funcionalidad de la misma:

  • Se produce una alteración en la grasa.
  • Una alteración en la sudoración
  • Aparecen arrugas, cambios de pigmentación, dilataciones vasculares
  • Redistribución de la grasa corporal
  • La piel se vuelve más seca, escamosa y menos elástica
  • Disminuyen las fibras de colágeno la piel es más fina y sea arruga más fácilmente
  • Las mucosas pierden su grado de humedad
  • Las uñas se vuelven más frágiles y crecen más lentamente
  • El pelo se vuelve más fino
  • Aumenta el vello facial

Cuidar la piel antes de la menopausia

“La piel refleja nuestro estado de salud”, añade el Dr. Viera. Por ello, recomienda que antes de comenzar la fase de la menopausia se realice ejercicio moderado entre 30-60 minutos a diario (ejercicio aeróbicos, sin exceso de peso y con estiramientos). Esto, junto con una dieta cardiosaludable, ha demostrado eficacia sobre la piel y la menopausia.

También aconseja realizar un ocio activo y tomar refuerzos vitamínicos, como antioxidantes o vitamina D.

Tratamientos para la piel

“Como la piel altera sus funciones, todo aquello que favorezca la renovación de la piel pues la hace mucho más activa”, explica el doctor.

Existen tratamientos dermatológicos que combinados entre sí ayudan a combatir estos efectos negativos en la piel. Uno de ellos es la DermalInfusion, que exfolia, limpia el poro y se infiltra un serum terapéutico consiguiendo resultados inmediatos.

“Es un procedimiento en el que se hace una microdermoabrasión con punta de diamante, que permite una renovación de las células de la piel y en el momento en que la piel está más frágil pues introducimos principios activos, como vitamina C u otros antioxidantes, productos hidratantes… y la piel los recibe y se convierte en una piel más hidratada y se defiende mejor frente a las agresiones del exterior”, detalla.

Otros tratamientos efectivos es el mesoterapia virtual, en el que se utilizan vitaminas para hidratar la piel.

Por último, cabe destacar la radiofrecuencia, que ayuda a activar el colágeno natural para mejorar la flacidez. En esta técnica se utiliza calor a unos 36 grados y, combinada con las anteriores, ayuda a mejorar el aspecto de la piel desde la primera sesión.

¿Cuándo se debe comenzar a tratar la piel?

Hay un periodo previo a la menopausia, apunta el doctor, en el que ya se notan cambios en la piel.

El Dr. Viera recomienda comenzar cuando no se sienta cómoda con la piel, aparezcan manchas, sienta falta de hidratación, signos de descolgamiento o las primeras arrugas. “Cuando antes se empieza antes se obtienen resultados”, concluye.