El cuidado de la piel en la menopausia

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11 Oct El cuidado de la piel en la menopausia

Cada 18 de octubre se celebra el Día Mundial de la Menopausia tras el acuerdo alcanzado entre la Sociedad Internacional de la Menopausia (SIM) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). La conmemoración de este día tiene por objeto ayudar a crear conciencia sobre la importancia de la evaluación de la salud de las mujeres y de la prevención de enfermedades durante este periodo de su vida.

En el blog de Ivalia, ya te hemos hablado en anteriores artículos sobre la necesidad de prestar una atención especial a la piel durante la menopausia, pero hoy queremos recordarte la importancia de llevar a cabo algunas recomendaciones para que esta importante etapa no se asocie a una pérdida en calidad de vida.

 

¿Qué le sucede a la piel durante la menopausia?

 

Durante la menopausia, el cuerpo de la mujer produce cada vez menos cantidad de las hormonas llamadas estrógeno y progesterona y esto se observa en la piel, ya que pierde elasticidad y se aprecia seca y con aspecto rugoso. Las fibras de elastina y colágeno se degradan y la piel se descuelga provocando mayor flacidez y la aparición de arrugas.

Además de esto, se producen alteraciones en la grasa, en la sudoración, aparecen cambios de pigmentación o dilataciones vasculares, las mucosas pierden su grado de humedad, las uñas se vuelven más frágiles y crecen con más lentitud, el pelo se vuelve más fino, aumenta el vello facial, etc.

 

Recomendaciones para el cuidado de la piel en esta etapa

 

Sin embargo, a pesar de la aparición de los síntomas anteriormente descritos, puedes llevar a cabo medidas como las que te proponemos a continuación para hacer frente a estos importantes cambios que se producen en tu cuerpo.

  • Practicar ejercicio físico diariamente durante 30 ó 60 minutos (ejercicio aeróbicos, sin exceso de peso y con estiramientos).

 

  • Ocio activo: un estudio realizado en mujeres peri y post menopáusicas entre 46 y 62 años, valoró mediante un detallado cuestionario los síntomas cutáneos y extracutáneos más frecuentes, encontrando que aquellas mujeres con una educación más elevada, que hacían ejercicio de forma habitual y que mantenían un tiempo libre para actividades creativas intelectuales o no, tenían menos síntomas que las que no cumplían estos requisitos.

 

  • Tratamientos cosméticos: Existen tratamientos dermatológicos que combinados entre sí ayudan a combatir estos efectos negativos en la piel. Uno de ellos es la DermalInfusion, que exfolia, limpia el poro y se infiltra un serum terapéutico consiguiendo resultados inmediatos. Otros tratamientos efectivos son por ejemplo el de mesoterapia virtual, en el que se utilizan vitaminas para hidratar la piel o la radiofrecuencia, que ayuda a activar el colágeno natural para mejorar la flacidez. En esta técnica se utiliza calor a unos 36 grados y, combinada con las anteriores, ayuda a mejorar el aspecto de la piel desde la primera sesión.

 

En definitiva, dentro del proceso de envejecimiento del ser humano, y concretamente en la mujer, la menopausia es un factor más que puede ser conducido de forma equilibrada para que su impacto sea menor, permitiendo una mejor adaptación de la mujer a esta nueva etapa y sin que ello conlleve una pérdida en su calidad de vida.